"...Yo conocí a Bolívar una mañana larga,
en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento,
Padre, le dije, eres o no eres o quién eres?
Y mirando el Cuartel de la Montaña, dijo:
"Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo"...
UN CANTO PARA BOLIVAR,
PABLO NERUDA
El tiempo vuela, como se dice coloquialmente.
Hoy se cumplen 35 años de la caída en combate del más grande de los chilenos del siglo XX, Salvador Allende, quién luchando la más desigual de las batallas decidió que morir era lo más noble y más grande enseñanza que podía dejar a las generaciones venideras de chilenos y latinoamericanos en lucha eterna contra el Imperio y por la construcción de una sociedad de justicia social, donde el pueblo ejerciera su soberanía sobre su territorio, sus decisiones, riquezas, y cada acción.
Los tiempos de Allende hace sólo 35 años no son los de hoy. El mundo cambió radicalmente al derrumbarse el campo socialista de Europa del Este que facilitó y favoreció los cambios que marcarían la historia luego de la 2ª Guerra Mundial: descolonización de África y Asia, guerras de liberación nacional, apoyo a los pueblos que decidían por cualquier camino construir el Socialismo, incluyendo en este caso el Chile de Allende y la Unidad Popular.
Hoy el mundo es diferente, pero las enseñanzas de Allende de su Gobierno de los 1000 días permanecen y son ejemplo y guía para los nuevos procesos que desde el sur del Rió Bravo hasta la Patagonia recorren nuestra América.
El proceso Revolucionario de la Unidad Popular (UP) es objeto de estudio intenso, discusión, crítica y ayuda a la construcción en Venezuela Bolivariana, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Nicaragua, Honduras, Argentina, Brasil. En Chile se estudia y recrea desde la izquierda allendista y no tardará de dar frutos de alguna forma.
Es cierto que el Golpe Fascista significó el más duro golpe a la UP, y la izquierda, con miles de muertos y desaparecidos, desarticulados los sindicatos y que no hubo posibilidad de respuesta a la actuación en bloque de las Fuerzas Armadas y Carabineros, que deciden apoyar a sangre y fuego, tortura y cárcel los 17 años que vendrían. Pero solo los fracasos son los constructores de los grandes triunfos. Por eso vale la pena luchar. No nos imaginamos hace 35 años, que las lecciones de entonces servirían hoy para configurar el ALBA de los pueblos, en dónde por caminos pacíficos se construye la Integración de pueblos y países al Sur del Norte.
Allende y la UP nos deja enseñanzas permanentes:
Allende vive hoy en Nuestra América y seguramente será recordado en actos y eventos más grandes que en el propio Chile que reprime su recuerdo.
Allende y todos los compañeros y camaradas asesinados, desaparecidos, torturados y represaliados por la Dictadura de más de 17 años viven en los sueños de Liberación Nacional que de la mano de Bolívar recorren la América Latina.
Allende Vive, la lucha sigue.
Brigada Vallesana Simón Bolívar
http://brigadavallesana.blogspot.com/
11 de septiembre de 2008