Foto: Román López R.
Oaxaca, Oax. 22 de febrero de 2008. Con una marcha masiva en la ciudad de Oaxaca, en la que participaron decenas de miles de maestros de todas las regiones de la entidad, la Sección 22 culminó la tercera etapa de la jornada de movilizaciones sin que lograra “arrancar” la convocatoria a los charros del CEN del SNTE (Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación). Será en la Asamblea Estatal del magisterio, que se llevará a cabo este sábado, donde se defina el plan de acción a seguir; entre otras medidas, se contempla trasladar las protestas a la capital del país.
Mientras, durante la jornada previa a la marcha estatal del magisterio, Ezequiel Rosales Carreño, secretario de organización de la Sección 22 del SNTE, en declaraciones a la prensa local, anunció que se habían alcanzado acuerdos con el gobierno del estado; informó que se suspenderán los pagos a los integrantes de la Sección 59 y que no se les otorgará reconocimiento oficial a quienes continúen tomado clases con ellos; asimismo se fijarán plazos perentorios para que los profesores de la 59 regresen a los centros de trabajo —en poder de la 22— a los que estaban adscritos antes del conflicto del 2006, pues de lo contrario se les rescindiría el contrato.
Aunque el acuerdo anunciado por el representante magisterial es, más bien, un refrendo del signado por la Sección 22 con el gobierno federal en octubre del 2006, en el que el Estado se comprometió a devolver las escuelas en manos de grupos priistas, en esta ocasión Rosales Carreño advirtió que, en caso de no cumplirse el compromiso,   “el magisterio se reserva el derecho de accionar y de recuperar las escuelas por la vía que mejor considere”, tal como ya lo vienen haciendo las bases del magisterio, con un golpeteo sobre los esquiroles.
Según testimonios recogidos, varios maestros que se habían afiliado a la Sección 59 han empezado a abandonar el barco, regresando a sus zonas escolares, poniéndose a disposición de las asambleas delegacionales para no dar todo por perdido. La estrategia que está implementando el Movimiento Magisterial Oaxaqueño es la misma que empleó en los años ochenta para derrotar a Vanguardia revolucionaria, el grupo priista que detentó el poder del sindicato hasta 1989: esparcir a los charros, colocándolos en escuelas donde la militancia de la 22 puede tenerlos a raya.
“El señor gobernador tiene que marcar el principio de autoridad en el estado, pero es muy claro que tiene compromisos y temor a la Sección 22”, se lamentó Floriberta López Luís, integrante de la Sección 59, en entrevista con Revolucionemos Oaxaca; se quejó de los “desalojos” y de que el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca colocó “a todos los trabajadores de la sección 59 en la clave ZRH, que significa bolsa de trabajo”. Son parte de los daños colaterales de la jornada emprendida por el Movimiento Magisterial Oaxaqueño para conseguir la convocatoria que le permita renovar a su dirigencia seccional.
Como parte del plan de acción se tiene contemplada una marcha masiva en la ciudad de México la próxima semana y en la Asamblea Estatal se analizará la posibilidad de instalar un plantón masivo en la capital del país. Dado que el Consejo Nacional del SNTE deberá reunirse a mediados de marzo —con la mayoría de las dirigencias seccionales renovadas—, la próxima semana será crucial para saber qué cauce habrá de tomar el conflicto. Los tiempos se acortan y el CEN del SNTE, que había prometido una respuesta “en estos días”, sigue sin llamar a negociaciones.