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11 Feb 2012

«He pensado en entrar en el banco y destrozarlo, de la impotencia» Destacado

Escrito por  C. Cherbuy
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Imagínese por un momento que pierde a un familiar y una persona le reclama sus deudas. Usted accede a pagarlas, pero el individuo se niega a decirle la suma de la cantidad...

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Además le advierte que debe afrontar los pagos ingresando lo que crea oportuno cada mes, hasta que se salde, y que si no lo satisface acudirá al juzgado para embargar sus bienes. Imagínese que se trata de la deuda hipotecaria de la casa en la que vive. Imagínese que lo tiene que escuchar cuando acaba de perder a su padre, tras perder antes a su madre. Imagínese que solo tiene 13 años y se acaba de quedar huérfano.
Ángel Melero vivió esa situación hace 11 años. Desde entonces intenta decidir si acepta o no la herencia de sus padres, un derecho de toda persona, que a él le niegan. A pesar de llevar el certificado de defunción y testamento a la entidad bancaria, ésta no le dice ni las condiciones, ni las cuotas, ni lo que queda por pagar de hipoteca. No le dice el dinero total que había en la cuenta. Tampoco le informa sobre el seguro de vida, ni las facturas que están domiciliadas. Tan solo le dan la opción de que ingrese cada mes el dinero que considere (sin darle ningún tipo de recibo) para afrontar los gastos. Eso sí, el banco actúa con una ejecución hipotecaria para quitarle lo que su padre le dejó.
Para no darle la información, el banco se acoge a la Ley de Protección de Datos, sin embargo la Agencia Estatal de Protección de Datos expone que las personas fallecidas ya no tienen ese derecho. El propio Banco de España le lee la cartilla a la entidad (La Caixa) al asegurar en una resolución tras la denuncia de la abogada de Ángel, Amparo Ribón, que la entidad «se apartó de las buenas prácticas financieras, al no haber facilitado la información sobre el préstamo». Además considera «incorrecta» e «injustificada» la postura de la entidad ya que el heredero tiene «siempre derecho a conocer el patrimonio heredado para poder decidir si acepta o repudia la herencia».
Ahora imagínese que acude a la Justicia, pero que no ven ningún indicio de delito y fallan en su contra. Otra situación que le ha tocado vivir a Ángel. Sigue sin tener la información para decidir si acepta o repudia la herencia, algo común en estos casos. «Yo quiero quedarme con mi casa. Quiero hacer frente a los pagos, pero también quiero saber las condiciones. Incluso he ido realizando ingresos con la esperanza de cubrir los gastos, pero no me dicen si son suficientes y ya me cansé. A veces me da por pensar en entrar al banco y destrozarlo todo de impotencia».

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