El pasado 26 de Enero, una verdadera marea de conductores de la TMB irrumpió en las calles de Barcelona. Cerca de 6000 trabajadores en dos convocatorias, mañana y tarde, ponían sobre la mesa que frente a los ataques a los trabajadores, el único camino es el de la lucha, trayéndonos a la memoria las grandes luchas que los conductores de autobuses llevaron a cabo para conquistar los 2 días. Pero esta vez, en la manifestación hubo una diferencia cualitativa: la unidad de las plantillas de trabajadores de autobuses y metro de la TMB.
A lo largo de la manifestación las conductoras y conductores dejaron claro tanto a la empresa, como al ayuntamiento de Barcelona y a la Generalitat que no están dispuestos a admitir recortes ni despidos, que lo único que hacen es perjudicar a usuarios y trabajadores, mientras la directiva se sigue embolsando cantidades vergonzosas de dinero, y mientras se recorta en nombre de pagar la deuda a especuladores y banqueros.
Bajo gritos que pedían la dimisión de la directiva de la TMB, en sendas asambleas se planteó la posibilidad de ir a paros el día 27 de Febrero, coincidiendo con la Feria del Móvil de Barcelona. Esta decisión, si bien pendiente de ratificar en la asamblea general de los trabajadores el 8 de Febrero, marca claramente la disposición de estos a luchar y defender el transporte público.
Sin embargo esta lucha no es exclusiva de los trabajadores de la TMB, sino que es la lucha de todas y todos. El ataque al transporte público es sólo uno más en la guerra social que nos han declarado, y en la que la privatización de los servicios públicos, y por tanto el desmantelamiento del estado de bienestar, es una de las piezas clave. Por eso los usuarios estuvimos en su manifestación llevándoles la solidaridad, y por eso desde CR estuvimos con ellos, porque arropar las luchas y su unificación es clave para enfrentar los ataques.
¡La lucha de la TMB es la lucha de todas/os!
