Prensa
El modelo sanitario catalán de proximidad al ciudadano se creó y desarrolló durante los gobiernos de Jordi Pujol.Permitió que se tejiera una red de empresas privadas proveedoras de la salud, algunas de ellas con personas cercanas al partido o antiguos altos cargos públicos? Públicos.
El PSC continuar con el mismo plan y ahora es CiU quien le está recortando a marchas forzadas. "Los gobiernos de Jordi Pujol tuvieron, desde prácticamente sus inicios, un gran interés en construir una red de atención sanitaria en Cataluña extendida por todo el territorio al máximo de cercana a la ciudadanía. Este objetivo le generó estiras y aflojas con el Ejecutivo español, sobre todo por las grandes diferencias sobre la financiación del sistema. La situación era tan tensa que en septiembre de 1985 el hospital de Blanes no podía hacer frente al pago de las nóminas de los trabajadores.
En aquellos momentos se habían hecho las transferencias del sector sanitario, pero Cataluña aún dependía de las inyecciones de dinero del Estado. Es aquí donde los negociadores de las dos partes no se ponían de acuerdo. Mientras Cataluña reclamaba más por el déficit que entonces ya tenía el Instituto Catalán de la Salud-en 1984 era de casi 12.000 millones de pesetas-el gobierno español se negaba a cubrir el total de estas cifras. Sólo a modo de ejemplo, el déficit de toda la sanidad catalana entre 1981 y 1986 ascendía a 45.000 millones de pesetas.
Las diferencias se mantuvieron hasta finales de la década y una vez solucionadas, la Conselleria de Sanidad tuvo camino libre para ejecutar su plan: la creación de la red de hospitales comarcales y centros de atención primaria para, que, como explicaba el ex Trias en julio de 1990, "se estructure a través de las regiones sanitarias y que cada esté dotada de recursos suficientes para atender a la población ".
A partir de ese momento el discurso constante de Jordi Pujol y sus consejeros fue el de mostrar el orgullo del modelo en cada una de las inauguraciones a las que asistían. jcd girona necesario un cambio de mentalidad y conseguir que estos centros sean un centro de salud, no sólo de asistencia. La gente tiene que venir no cuando está enferma sino también para hacer ser revisiones o prevención de la salud ". Estas declaraciones no son actuales. Las pronunció quien era consejero de Sanidad el 23 de enero de 1993, Xavier Trias (CiU), actual alcalde de Barcelona, durante la inauguración del CAP de Germans Sàbat de Girona. Unas palabras similares muy probablemente costarían de entender si se hicieran ahora durante la inauguración de un nuevo Centro de Asistencia Primaria (CAP).
Primero porque es difícil que se estrene nada nuevo y segundo porque el modelo sanitario que quiere aplicar la Generalitat de Artur Mas parece totalmente antagónico. El discurso está muy alejado de los cierres nocturnos de los centros y de los recortes que debe soportar el sector. De hecho, el modelo actual de la sanidad catalana se implantó durante la etapa de Jordi Pujol. Él mismo y sus consejeros del ramo no desaprovechaban ninguna ocasión para reclamar una sanidad más cercana al ciudadano y se sentían orgullosos de abrir nuevos centros de primaria, nuevos hospitales comarcales y nuevos servicios de salud lo más descentralizados posible.
La idea era buena, pero también había un trasfondo del que nadie se hacía eco en las ruedas de prensa o inauguraciones.Poco a poco se iba tejiendo una red empresarial en torno a todos estos nuevos servicios tan cercanos al ciudadano que en buena parte estaba formada por amigos de Pujol, fundadores de Convergencia o antiguos altos cargos del partido. Personajes que con sus empresas iban convirtiendo en proveedores de centros sanitarios, gestores de hospitales o directivos de organizaciones asociativas del sector.
Durante los gobiernos de Convergència i Unió se crearon las dos grandes ramas del Departamento de Salud de la Generalitat , el Instituto Catalán de la Salud (ICS) y el Servicio Catalán de la Salud (CatSalut). El ICS gestiona los ocho grandes hospitales de Cataluña-los considerados de referencia, como el Josep Trueta-y 285 equipos de atención primaria, además de muchos otros servicios que lo convierten, según explica su web, "en el proveedor público de servicios sanitarios más grande de Cataluña ". Parte de la red hospitalaria, sin embargo, aprovechó centros privados ya existentes que se remodelaron. La aseguradora pública La segunda pata, el CatSalut, es la encargada de garantizar la prestación de los servicios sanitarios a toda la población. Es la aseguradora pública de los catalanes y para conseguir este objetivo "compra a varios proveedores, mediante contratos", especifica su página en Internet.
La gestión del 80% de la atención primaria, muchos de los hospitales extendidos por toda la geografía catalana (la mayoría de los cuales comarcales) y diversos servicios especializados se hacen a través 39 proveedores, entre ellos el ICS, 10 empresas públicas y 13 consorcios. El modelo facilita que decenas de sociedades privadas abastezcan este conglomerado gigante.
Y no es de extrañar que entre los proveedores de la sanidad catalana haya habido, durante años, personas como Carles Sumarroca (fundador de Convergencia Democrática) a través de los laboratorios General Lab, Ramon Bagó, presidente del grupo Serhs, ex alcalde de Calella y ex director general de Turismo por CiU, Jaume Roma, ex consejero de Política Territorial con Jordi Pujol y que había formado parte de CODEH, una consultora de hospitales que tenía contratos con Salud o Josep Maria Via, ex secretario del Gobierno y exaltcàrrec de Salud que fue presente en varias empresas adjudicatarias del departamento, tal como ya se ponía de manifiesto en varios reportajes publicados por Diario de Mallorca en enero y febrero de 2005. Este es el panorama que se encontró el tripartito cuando en 2004 conquista el gobierno de la Generalitat .
De hecho, quien se encontró fue el PSC, que es quien dirigió el departamento de Salud los siete años de gobiernos Maragall y Montilla. Y los socialistas decidieron acabar con el modelo? La respuesta es que no se cambió prácticamente nada en aquellos siete años, además de ofrecer que los contratos y adjudicaciones con las empresas privadas? Sean más transparentes. Es más, se toma una decisión que será fundamental para cuando CiU recupere el gobierno. El Instituto Catalán de la Salud se convierte en una empresa pública.
Algunas fuentes consultadas aseguran que esta es la semilla que ahora permitirá a CiU trocear el ICS en pequeñas partes, un proyecto que hay quien dice que es la privatización prácticamente total del sistema. Las mismas fuentes explican que CiU ya tenía en mente la conversión del ICS en los últimos años los gobiernos Pujol pero que no se atrevió a hacerlo. En todo caso fue el tripartito el que abrió esa puerta y de la jugada se aprovechan ahora Artur Mas y el consejero Boi Ruiz.
El proyecto de ley de la reforma del ICS se aprobó en marzo de 2006. En aquel momento ya contaba con la oposición de los sindicatos, que lo veían como un primer paso hacia la privatización del servicio. El proceso culminó en julio de 2007 con la aprobación de la ley. Esto sucedía los primeros años del tripartito, pero los recortes sanitarias tampoco son exclusiva sólo del nuevo gobierno de CiU.
El cierre nocturno de centros de atención primaria, una de las medidas que más rechazo han generado los últimos meses, de hecho se iniciaron en la última etapa de la socialista Marina Geli al frente de Salud. Una vez más, el PSC enseñó el camino y CiU le ha cogido por el derecho. Con este escenario sobre la mesa llega a los datos que ha conocido la opinión pública los últimos meses y que ponen contra las cuerdas al propio presidente del ICS, Josep Prat.
Una serie de reportajes de Alfons Quintà, publicados por este diario, han revelado que el alto cargo del Instituto Catalán de la Salud compaginaba esta actividad con responsabilidades en el gran grupo sanitario privado USP Hospitales - y al holding público Innova, dependiente de del Ayuntamiento de Reus.
Una denuncia presentada por la CUP de este municipio a la fiscalía de la Audiencia Nacional propició la dimisión de Prado de los dos últimos cargos, pero no del de la presidencia del Instituto Catalán de la Salud. Muy probablemente el caso de Prat ha abierto la caja de los truenos de las posibles incompatibilidades dentro de la sanidad catalana y la Oficina Antifraude decidió abrir una investigación de oficio, no sólo a Prat, sino también a Ramón Bagó, que compagina la presidencia del holding Serhs (contrato? artista de Salud) con el cargo de consejero del Consorcio de Salud y Social de Cataluña-anteriormente Consorcio Hospitalario de Cataluña (CHC) -.
El Consorcio es una entidad pública que agrupa a 44 hospitales concertados por la Generalitat. Además de las dimisiones y de las diversas investigaciones abiertas, el debate ha llegado al Parlamento a través de preguntas escritas y orales que ha presentado Iniciativa pr Cataluña y con la comparecencia del consejero, solicitada por Ciudadanos.
Josep Callol
