Las negociaciones entre el gobierno griego y sus socios capitalistas, los bancos privados, acaban de interrumpirse. Dirigidas a tratar sobre las modalidades de aplicación del acuerdo concluido la cumbre europea de octubre pasado, apuntaban a “anular” una parte de la deuda griega. Ahora bien, a falta de acuerdo, Grecia puede nuevamente encontrarse dentro de poco en suspensión de pagos.
Las negociaciones tropiezan con las exigencias de los banqueros que, comportándose como usureros, quieren poder continuar extrayendo los máximos beneficios de la deuda griega. Se añaden a los banqueros, gestores de los fondos especulativos que, habiendo comprado a bajo precio títulos de la deuda, participan en la discusiones y aumentan las pujas.
¡Y es para asegurar los beneficios de toda esta gente que el pueblo griego, a golpes de planes de austeridad, tiene que hundirse en la miseria!
Traducción de F.P.
