kaosenlared.net

sehansuscrito162  quedan838 Objetivo 1000 suscriptor@s! 
03 May 2012

Wolfgang Franz, consejero de Merkel, partidario de restringir el derecho de huelga en Alemania. Destacado

Escrito por  RAFAEL POCH
Valora este artículo
(0 votos)
"Alemania necesita un “proceso conciliador” a la americana que impida a los trabajadores, especialmente en los sectores de infraestructuras y suministro, hacer huelga mientras se negocia"

 

Un importante consejero de la canciller alemana, Angela Merkel, se muestra partidario de restringir el derecho de huelga en Alemania, prohibiendo las huelgas de solidaridad, que ya están muy restringidas, y limitando las de “advertencia”, como las que mantienen escalonadamente en las últimas semanas centenares de miles de trabajadores metalúrgicos, pidiendo aumentos salariales del 6,5%.

Alemania necesita un “proceso conciliador” a la americana que impida a los trabajadores, especialmente en los sectores de infraestructuras y suministro, hacer huelga mientras se negocia, dice Wolfgang Franz, presidente del consejo de economistas asesores del gobierno, en un artículo publicado por el diario Handelsblatt.

“Las huelgas en solidaridad con las reivindicaciones de otros sectores, convierten a las empresas que las sufren en rehenes, pues el conflicto no puede resolverse con un acuerdo en la propia empresa”, dice Franz, en un artículo titulado “Empresas como rehenes”.

En marzo, Bernd Rüthers, otro reconocido jurista que fue varios años asesor del gobierno y de los sindicatos, apeló a los legisladores a cambiar las normas referidas a huelgas que afecten al “suministro de productos esenciales o a la protección de derechos fundamentales” y sustituirlas por dictámenes obligatorios de “comités de conciliación” formados por empresarios y funcionarios sindicales.

En Alemania ya está prohibida la huelga política, las huelgas de funcionarios, las no relacionadas con convenios, los bloqueos, las huelgas salvajes y los boicots. Las propias huelgas en solidaridad están muy restringidas.

En el país no hay un derecho de huelga específico, sino que éste se desprende del principio constitucional sobre libertad de asociación, el artículo 9, que garantiza el derecho a “formar asociaciones para mejorar las condiciones económicas y de trabajo”, con derecho a “mantener disputas industriales”, así como de las sentencias judiciales.

El Consejo de Europa recomendó cambiar estas restricciones en 1998 para ponerlas en línea con la legislación internacional y europea, es decir con el artículo 23 de la declaración de los derechos humanos de la ONU, los convenios 87 y 98 de la OIT y el artículo sexto de la Carta Social Europea.

Más de dos mil políticos, socialdemócratas, verdes y de Die Linke, sindicalistas y artistas, han firmado este año una declaración en favor de “un derecho de huelga pleno” en Alemania, la llamada “Declaración de Wiesbaden”.

De los 27 países de la Unión Europea, sólo tres, Inglaterra, Austria y Alemania, prohíben la huelga política y la huelga general.

Junto con Suiza y Japón, Alemania es el país que menos huelgas ha conocido en su historia reciente.

Entre 1998 y 2007 Alemania perdió por huelga cuatro días de trabajo por cada mil trabajadores, mientras Dinamarca perdió 153 días y Francia 93, según un estudio publicado recientemente por la Hans Böckler Stiftung. Centenares de miles de franceses fueron a la huelga en 2010 cuando Sarkozy amplió la edad de jubilación de 60 a los 62 años, pero en Alemania no hubo huelgas cuando, tres años antes, la gran coalición de cristianodemócratas y socialdemócratas la amplió de 65 a 67 años.

Pese a su limitado derecho de huelga, Alemania afirmó después de la guerra un sistema de relaciones laborales muy consensuado, con una participación laboral en las decisiones empresariales (cogestión) muy importante.

En ello influyó el hecho de que Alemania tenía enfrente un estado alemán que se pretendía alternativo, la RDA, y que hacía de la nacionalización de las grandes empresas y bancos, así como de los derechos laborales y de seguridad social su seña de identidad.

Desde la reunificación de 1990, con la desaparición de la RDA, muchas ventajas de la economía social de mercado, el llamado “modelo alemán”, se han encogido considerablemente, lo que explica que la izquierda esté pidiendo una “actitud más francesa” de las relaciones laborales.

Por su parte la derecha maneja nuevos conceptos opuestos como el de “democracia acorde a los mercados”, acuñado por la canciller Merkel, y que sugiere la acomodación de los derechos civiles al imperio de los intereses empresariales.

Agencias

Add comment


Security code
Refresh