LIBERTAD
(Poema abierto)
Sobre esas feas fotos de niños de corta edad condenados a limpiar las lunas de los automóviles de alta gama en las grandes ciudades, sobre las de los que se ven forzados a sobrevivir en los basurales del Mundo, sobre las fotos de los que trabajan en los talleres clandestinos, en las tintorerías del Magreb; sobre todos los niños desescolarizados, sobre los niños soldados…yo te nombro, Libertad.
Sobre la mujer salvajemente violada, sobre la que es cruelmente maltratada, aquella que fue asesinada, la lapidada, la joven que fue a su pesar prostituida…yo te nombro, Libertad.
Sobre la prohibición de la Iglesia romana al divorcio, al uso del condón, las relaciones entre personas de un mismo sexo, en tanto en el continente africano las criaturas mueren de SIDA…yo te nombro, Libertad.
Sobre los vertidos de crudo en los océanos, sobre los bosques devastados, sobre los ríos contaminados, sobre el monte calcinado…yo te nombro, Libertad.
Sobre el animal rejoneado para divertimento de unos pocos, el que es sacrificado para adornar con su piel el esbelto cuello de una dama y aquel que es rematado a garrotazos…yo te nombro, Libertad.
Sobre los derechos sindicales pisoteados, el sindicalista asesinado, el mendigo vapuleado; sobre el inmigrante exterminado, sobre el que cayó en el infierno de la droga para no levantarse más…yo te nombro, Libertad.
Sobre las aldeas incendiadas, sobre las caravanas de hombres y de mujeres hambrientos y huyendo aterrorizados de las guerras, sobre los costosísimos y veloces yates de lujo…yo te nombro, Libertad.
Sobre el beneficio desmesurado, sobre el que duerme en el rigor del invierno en el quicio de la puerta de una tienda de Nike; sobre el homosexual humillado…yo te nombro, Libertad.
Sobre todo ese mundo de “videntes”, echadores de cartas, sanadores, santeras, parapsicólogos…yo te nombro, Libertad.
Sobre la “prensa amarilla”, la “prensa del corazón”, los “fondos de reptiles”, los periodistas dóciles y sometidos; sobre la “telebasura”…yo te nombro, Libertad.
Sobre los inmorales desahucios, sobre la especulación inmobiliaria, sobre los “paraísos fiscales” y las mentiras oficiales…yo te nombro, Libertad.
Sobre la espesa capa de polvo de los carros pesados que avanzan sobre la ciudad sitiada…yo te nombro, Libertad.
Sobre el anciano desprotegido; sobre las pavorosas cifras de parados y desesperados en el Mundo…yo te nombro, Libertad.
Sobre los muros de las lucrativas fábricas de armamento del Mundo, sobre la pizarra de los nobles monasterios castellanos…yo te nombro, Libertad.
Sobre la imagen de esa niña sometida a un proceso de ablación en el clítoris, la que fue vendida para traficar con sus órganos, la que lo fue para servir de esclava sexual a cualquier poderoso señor…yo te nombro, Libertad.
Sobre los muros del lujoso palacio que el sanguinario general te regaló a su muerte, tras una cruel guerra civil y una no menos cruel dictadura…yo te nombro, Libertad.
Sobre el sagrado nombre del guerrillero asesinado, sobre el campamento de refugiados arrasado, sobre la memoria del presidente constitucional derrocado…yo te nombro, Libertad.
Sobre el pueblo desinformado y manipulado, sobre los “espaldas mojadas”, los “sin papeles” y los desheredados…yo te nombro, Libertad.
Sobre los mármoles oficiales de los ministerios, de las audiencias y los juzgados; sobre los frescos de Miguel Ángel y los tesoros del Vaticano…yo te nombro, Libertad.
Sobre los ecos de los Coros de Nabuco y los cuerpos perfumados; sobre las hermosas composiciones de Beethoven, de Mozart y de Gustav Mahler…yo te nombro, Libertad.
Sobre la tos del anciano desahuciado, sobre los países intervenidos y los castigados por el bloqueo; sobre las bendiciones de Papas y prelados; sobre la fascinación de las banderas y de los himnos nazis…yo te nombro, Libertad.
Sobre los cirros y los cúmulos de nubes; sobre los copos de nieve, las libertades pisoteadas, las fosas comunes y los consejos de administración…yo te nombro, Libertad.
Sobre los trenes de residuos radiactivos, la comida basura; sobre la memoria de los esclavos de Franco, los millares de desaparecidos en la Sima de Jinámar, en Fuencaliente, en aquellos campos tantas veces cantados por Jorge Manrique, San Juan de la Cruz, Antonio Machado, Federico García, Rosalía…yo te nombro, Libertad.
Sobre la memoria de mi padre y de todos los fieles soldados que en aquellos días, entre julio y octubre de mil novecientos treintaiocho, defendieron los valores republicanos en el Ebro…escribo tu nombre, Libertad.
Sobre las imágenes de todos los horrores y todos los Guernicas, todos los Auschwitzes del mundo… yo te nombro, Libertad.
En el recuerdo del río de tus cabellos desbordándose sobre las suaves colinas de tus hombros, del breve bosque de tu pubis, de las admirables cúpulas de tus senos; sobre los nombres de los jueces tuertos…yo te nombro, Libertad.
Sobre los blancos lienzos de las sábanas tendidas al Sol, sobre aquellos inmigrantes que, buscando el anhelado paraíso, solo hallaron el naufragio de la patera y ahora buscan galeones cargados de onzas de oro en el fondo del Océano…yo te nombro, Libertad.
Sobre los abismos de la Tierra donde el Hombre extrae los codiciados minerales y le es negada la luz; la semilla en el surco, las cuerdas de la guitarra que enmudeció desde que los militares silenciaron su voz en el Estadio Nacional; sobre los pedestales de los héroes y el tibio sol del invierno…yo te nombro, Libertad.
Sobre el recuerdo de las desaparecidas salas de cine de mi remota infancia, los infiernos de Guantánamo, Abú Ghabri, Bagran; sobre los sin voz ni voto…yo te nombro, Libertad.
Sobre la corteza del abedul testigo del tiro en la nuca, sobre el campo en barbecho, los campos roturados, los campos de lavanda, los campos de trigo de Castilla, los campos de girasoles de La Mancha, los campos de arroz de Vietnam, los oxidados raíles de las estaciones abandonadas…yo te nombro, Libertad.
Sobre las hojas caídas y los campesinos masacrados; sobre el hermoso rostro de Jean Seberg, sobre los libros quemados, el poema censurado, la canción prohibida, los labios sellados, la escultura mutilada…yo te nombro, Libertad.
Sobre los números impares, los números primos, los “numerus clausus”, sobre la sangre del obrero asesinado en Badajoz, en Málaga, en Almería, en Montjuich; sobre la memoria de los “mártires de Chicago”, de Sacco y Vanzetti…yo te nombro, Libertad.
Sobre el anuncio de la CocaCola y los bombardeos selectivos…yo te nombro, Libertad.
Escribo tu nombre en las paredes, sobre los puentes de hormigón, sobre el libro ensangrentado, sobre las arenas del Sáhara, una vez liberado; sobre la memoria de Rachel Corrie, de Gladys del Estal, de Violeta, de “Pasionaria”, de Victoria, de Eva, Constanza, Ingrid, Mercedes, Rosario, Lina…En el recuerdo y la memoria viva de aquellos 13 nombres allí clavados, en el muro de un cementerio de Madrid, para ejemplo de las generaciones…
CARMEN
MARTINA
BLANCA
PILAR
JULIA
ADELINA
ELENA
ANA
JOAQUINA
DIONISIA
VICTORIA
LUISA
VIRTUDES
Ángel Escarpa Sanz
