No, so pena de enrumbar como el PC de Cuba en la ruta capitalista de la mano de Confucio. Reciprocarle igualmente en media cuartilla al intelectual Carlos Frabetti la síntesis que del antisocialismo hace - “El futuro de Cuba y Euskal Herria”[1] - amerita más que imaginación una buena dosis de sentido del humor.
Pero no es precisamente, como sí podemos imaginar, una puesta en escena de algún teatro bufo el problema del socialismo en Cuba, como no lo es en Euskal Herria la proyección por el socialismo de la izquierda abertzale.
El anticapitalismo como plataforma de identificación ideológica ha devenido un acto de fe en una izquierda que de tan amplia se ha tornado amorfa. La lucha por la «liberación negativa» a la que se atiene la izquierda envuelta en el marazmo capitalista convierte en “trinchera de piedras” (J.Martí) la lucha por el socialismo. ¿Qué cosa habríamos de plantearnos más adelante del anticapitalismo? ¿Acaso el postcapitalismo?, tal como los ideólogos burgueses prefiguran “la forma de las cosas que vendrán” (dialéctica de la poesía, según L.R.Nogueras y K.Marx) musitando el estado de la posdemocracia.
La cosa que hace la diferencia entre la idea de socialismo por la que lucha la izquierda abertzale y el dogma de socialismo que alimenta el Partido Comunista de Cuba es precisamente la democracia. Si a los izquierdistas vascos no le cabe duda sobre la antinomia democracia - capitalismo, a los “comunistas” cubanos les sobra convencimiento de que tal antinomia no existe ni como planteamiento político ni como realidad objetiva.
“Cuba y Euskal Herria avanzan hacia una misma meta, que no es otra que la plena autodeterminación, lo que supone superar la opresión económica e ideológica del imperialismo estadounidense y del subimperialismo europeo” – nos explica C.Frabetti. Este mal reconocimiento de lo historio-concreto se mueve en el pantanal de las indefiniciones ideológicas que desde el anticapitalismo “asexuado” se perpetra contra la lucha que ambos pueblos sostienen por su emancipación. La meta para Cuba no es la autodeterminación. Todo el costo material y social que ha "pagado" - y sigue pagando - el pueblo de Cuba ha sido justamente por haber logrado su autodeterminación. Euskal Herria no tiene como meta la autodeterminación más que como medio para lograr el objetivo del socialismo.
El sofisma de que el problema del socialismo se da y se resuelve en torno al mercado como eje o no del constructo político, por lo cual el socialismo en Cuba se descarrila en la medida que se adentra en una supuesta economía de mercado, y los izquierdistas vascos en la medida que la rechazan, encaja perfectamente en la concepción del socialismo vulgar, al que tantos pliegos de análisis y debates le dedicara Marx.
Los intelectuales anticapitalistas desarrollan una capacidad ejemplar en evadir la certeza de que, si de anticapitalismo se trata, todos los caminos conducen a “Roma”. No hay vida después de la muerte, parecen respingar entre sí. Ante una disyuntiva que no admite tercera vía, la idea del socialismo deviene una suerte de espantapájaros. Socialismo, sí, compañeros izquierdistas. No hay alternativa objetiva. La razón es más sencilla de lo que vosotros pensáis. Si el marxismo vulgar no está en condiciones de ver la transición socialista como un proceso de emancipación del trabajo, su derivación práctica, el socialismo vulgar, constituye una forma de extender el poder del capital sobre el trabajo.
No es meridiana la idea que el Líder de la Revolución, Fidel Castro, pronunciada en la Escalinata de la Universidad de la Habana (agosto 2010), le intenta inducir a la juventud cubana, cuando sostiene que: “La distribución justa de las riquezas materiales y espirituales, que el hombre es capaz de crear por el fabuloso desarrollo de sus fuerzas productivas, es ya la única alternativa posible”.
A Marx hay que enterderlo justo en lo que fundamenta: “El socialismo vulgar - y por intermedio suyo una parte de la democracia - ha aprendido de los economistas burgueses a considera y a tratar la distribución como algo independiente del modo de producción, y por tanto, a exponer el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribución. Una vez que está dilucidada la verdadera relación de las cosas, ¿por qué volver atrás?”.
En esa corriente del pensamiento liberal burgués que combate Marx se fundamenta la restauración en Cuba de las relaciones sociales de producción capitalistas que germinarán a la sombra del reformismo economista empujado antidemocráticamente por el PCC – así lo fundamento en el trabajo “Cuba: el modelo ya no funciona ni para nosotros mismos – Fidel” (set. 2010)[2].
La condición para que la distribución - justo la atribución funcional del mercado en tanto exista como espacio socioeconómico de intercambio - de las riquezas materiales y espirituales que el hombre es capaz de crear pueda ser justa, está en que el hombre pueda producir en libertad sin el imperativo de extorsionar el trabajo de sus semejantes. En la condición de que la propiedad sobre la fuerza de trabajo no sea la razón de ser del modo de producción con que se produce la riqueza. En la condición de que el estado no le sustraiga al hombre en nombre de su liberación de la propiedad privada su integridad como sujeto socioeconómico y político.
En consecuencia, el debate cubano sobre la superación del modelo agotado no puede aceptar acríticamente la apreciación del Líder de la Revolución acerca de que el problema está en la productividad del capital dándolo por neutral. A ello justamente apunta ver en el modelo chino la vía expedita hacia el socialismo, tal como lo viene viendo la dirección del PCC, los medios oficiales del Estado y la intelectualidad orgánica a los mismos.
Los izquierdistas abertzales tienen y han ejercido el derecho a la subjetivación política en su lucha por el socialismo, a contracorriente de un estado que ha intentado, sin lograrlo, despojarlos del ejercicio de la democracia con la que el mismo se auto identifica como todo buen sofista. Los socialistas revolucionarios cubanos - pueblo numeroso - son sometidos por el Estado cubano a la represión política que le sustrae la voz conculcando el debate democrático en Cuba por el socialismo, que no ha de confundirse - para los distraidos de ocasión o por devoción revolucionaria - con el llamado a opinar sobre los Lineamientos de Política Económica y Social con que hoy el PCC compulsa el reformismo socio-liberal burgués al pueblo.
El sistema de partido único, institucionalizado como partido-estado, impide que la democracia socialista se abra paso. Razón por la cual el pueblo no debate sobre la visión de socialismo ni, en consecuencia, sobre las alternativas programáticas con respecto a la opción reformista resuelta por el PCC. Ni el reciente VI Congreso del PCC - parido después de 13 años sin congresos - ni la primera Conferencia de su militancia recien clausurada tocan ni por asomo el problema de la democracia como quintaesencia de la transición hacia el socialismo en Cuba. No lo tocan porque la democracia no cuelga del cielo.
La democracia para ser objetiva – real, dicen sin entender la cosa los “Indignados” - puede solamente afincarse en relaciones de producción y reproducción socio-material que no subordinen el trabajo al capital. Que en el sentido de la «liberación positiva» impida la servidumbre salarial del trabajador, en su unidad manual-intelectual (Engels), de modo tal que no haya que pedir permiso para vivir (Marx). A eso, compañeros izquerdistas, se le llama, sencillamente: socialismo.
RCA

comentarios
Medí artículos de Ecured, copiándolos y pegándolos en Word.
Marx: 8 páginas
Engels: 4,25 páginas
Lenin: 3 páginas
Hitler: ¡¡¡15,5 páginas!!!
Hay cosas en Cuba que son mucho más que un asco.
Hitler, nada menos que Hitler, tiene tanto espacio en Ecured como Marx, Engels y Lenin juntos.
Para vomitar.
Que decir de la calidad de los artículos. Los de Marx, Engels y Lenin son de nivel escolar. El de Hitler, bastante decente.
Más vómitos.
Creí que vos lo podriaís hacer y así cobas se desacelera camino al olvido total.
Y.. ni un comentario al bloqueo cubano... en fin.
Así, que no entiendes ni carajo de lo que se escribe y dices que la cosa es confusa. Vaya, que las arañas se quedan sordas cuando le quitan todas las patas, ¿si?.
Nague, ¿tú también estas dentro de los intelectuales anticapitalista s?
Y el bloqueo yanqui, ¿dónde está Fuloooo?, pues ahí, al ladito del autobloqueo cubano, bueno, no cubano, el bloqueo de los comuñangas.
Kateak, no tengas miedo hablar, voy a tirarte los caracoles .... venga!
Y poneros a postear con un apodo es indigno, pero bueno vos solo soís cobas.
Primera tarea para los comuñangas . leer, leer y leer, analfabetos aprovechaos !
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