Tras marchar durante 42 días casi mil indígenas y cultivadores de coca partidarios del presidente boliviano, Evo Morales, llegaron este lunes a La Paz, para pedirle al mandatario que anule una ley que veta una carretera en el parque natural del Tipnis, que él mismo prohibió en 2011 a raíz de la oposición de nativos amazónicos.
Miles de afiliados a organizaciones oficialistas se sumaron a la caminata en la ciudad vecina El Altopara engrosar la columna, a la que esperaban en La Paz comités de bienvenida que, a la vez, hostigaban a los críticos de la marcha progubernamental.
La movilización estuvo lejos de despertar el entusiasmo general que tuvo en octubre pasado la llegada de la marcha encabezada por la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob), recibida de forma triunfal y que obligó a Morales a firmar la ley que veta cualquier carretera en la reserva natural.
El líder del Consejo Indígena del Sur (Conisur), promotor de la contramarcha, Gumercindo Pradel, dijo el motivo de esta es que Morales anule inmediatamente la ley que impide la carretera en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).
Asegura que su movilización también está formada por indígenas legítimos del Tipnis que quieren la carretera.
La ruta, que iba a construir una empresa de Brasil con financiación de ese país, tenía como propósito unir las ciudades de Cochabamba (centro) y Trinidad (noreste) a través de la reserva ecológica.
El mandatario se reunirá con los dirigentes de la contramarcha, que están en los alrededores de la Plaza Murillo, en la que están el Palacio de Gobierno y el Parlamento.
Piquetes de policía cierran el paso hacia la plaza y fuentes oficiales dijeron que sálo se permitirá pasar a los dirigentes que van a conversar con Morales.
