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24 Nov 2012

La Policía colombiana en una de las peores crisis: Seguridad presidencial cuestionada Destacado

Escrito por  Hernán Camacho
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Oficiales de alto rango a cargo de la seguridad de Álvaro Uribe se encuentran respondiendo ante estrados judiciales

Se ahonda la crisis y no se escuchan respuestas. La Policía Nacional sigue acumulando escándalos por cuenta de las conductas de muchos de sus oficiales y suboficiales. Como lo analizaba Voz la pasada edición, el caso Santoyo parece ser la punta del iceberg de un problema estructural que vive la institución. Esta vez, las denuncias enlodan a buena parte del cuerpo de seguridad del ex presidente Álvaro Uribe Vélez.

El representante Iván Cepeda encontró indicios a partir de su investigación del caso Santoyo, que lo indujeron a una pesquisa que develó contundentes irregularidades en los oficiales y suboficiales allegados al ahora convicto general Santoyo.

“Me quedé corto”, fue la expresión utilizada por Cepeda al exponer 25 cuestionadas hojas de vida de los servidores públicos de la seguridad presidencial desde el año 2002 al 2010. Narcotráfico, paramilitarismo, “falsos positivos”, concierto para delinquir, hurto, abuso de autoridad, son apenas una muestra de los delitos que adornan los perfiles del círculo de seguridad que pasó por el Palacio de Nariño.

Colaboradores de las AUC

Las denuncias son sustentadas en la información proporcionada por la propia Policía. Se encontraron casos como el del coronel Henry Rubio Conde, jefe de seguridad de Uribe a lo largo de su primera campaña a la presidencia en 2001, y quien además lo acompañó en los primeros meses del gobierno.

Rubio fue acusado de nexos con el paramilitarismo luego de la declaración del jefe paramilitar Salvatore Mancuso en mayo de 2007, en la que lo señala como uno de los hombres de confianza de las “autodefensas” en Córdoba. El coronel Rubio fue investigado por la Procuraduría General de la Nación por interceptaciones ilegales en 2002 y 2003.

El hermano del coronel Rubio, también oficial, capitán José Humberto Rubio, fue involucrado en la masacre de La Rochela y absuelto por auto inhibitorio del fiscal Luis Camilo Osorio. Luego de tales hechos el cuestionado coronel fue promovido a la policía internacional Interpol y como colaborador en el DAS.

La lista de cuestionados continúa con el general brigadier Flavio Buitrago, quien fue acusado por Ramiro Bejarano, en su columna de El Espectador titulada “Estado tramposo”:

“El general Flavio Buitrago Delgadillo, jefe de seguridad de Uribe -protegido del tristemente célebre Santoyo. El señor Sergio Tovar Pulido se presentó en Palacio para denunciar al entonces senador Petro por ofrecer dádivas a testigos para que declararan contra dirigentes involucrados en la parapolítica. El general Flavio Buitrago instruyó al denunciante sobre cómo actuar ante la Fiscalía, lo cual éste hizo dos días después”.

A Buitrago se le recuerda por tener entre sus manos la seguridad presidencial al producirse la visita del paramilitar alias Job a la Casa de Nariño, en la que se fraguó el complot contra los magistrados de la Corte Suprema de Justicia por los procesos de parapolítica contra los congresistas aliados del gobierno Uribe. Hoy el general Buitrago es agregado militar en los Estados Unidos.

Nómina paramilitar

No obstante, generales de la República no son los únicos rangos involucrados en el escándalo.

Los coroneles César Mauricio Miranda Sarmiento y Eduardo Ramírez Rozo hacen parte de los hombres cercanos al candidato y presidente Álvaro Uribe. Ramírez Rozo, jefe de seguridad de la familia Uribe desde el 2010, es acusado por el ex oficial y compañero de estudios capitán Luis Meneses, exiliado en Argentina, por imputar a Santiago Uribe, hermano del ex mandatario, de conformación de grupos paramilitares en Antioquia.

Ramírez fue también señalado por el actual ministro de Vivienda Germán Vargas Lleras, de ser parte de un complot en su contra por disentir del ex presidente. Los nombres de estos coroneles sonaron recientemente en el libro “El clan de los 12 apóstoles” de la periodista Olga Behar.

Al debate asistieron el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón y el comandante de la Policía, el condecorado general León Riaño. Cepeda trajo a colación de nuevo el nombre de Édgar Andrés Tobón Vergara, intendente de esa institución, perteneciente desde el año 2002 al esquema de seguridad presidencial y quien lleva a cuestas una investigación por desaparición forzosa en la ciudad de Medellín.

De hecho, en el 2003 no le fue otorgada la visa americana para cursar allí un entrenamiento especial que debía haber recibido el cuerpo de seguridad presidencial en pleno.

Abuso de autoridad

El mayor Mario Fernando Herrera Ariza es otro de los hombres cercanos al ex presidente que tiene en su hoja de vida investigaciones disciplinarios o penales. El oficial activo y encargado de la seguridad de los cuerpos diplomáticos en Colombia es investigado por utilizar presuntamente su cargo para manejar empresas ilegales de seguridad.

Es investigado por amenazar con traslados a un grupo de policías que, en un operativo de rutina, retuvo vehículos de la empresa del oficial que transitaban por las carreteras nacionales.

Según información de anónimos que llegaron a su poder, el oficial Herrera Ariza ordenó de manera ilegal interceptar las comunicaciones del parlamentario luego de hacer el primer debate a la Policía.

Sobre Engelbert Grijalba Suárez, mayor de la institución y jefe coordinador de esquemas de seguridad del Palacio de Nariño, hermano de Herney Grijalba Suárez, mano derecha de Santoyo en el Gaula Medellín, recaía un proceso disciplinario por violación de derechos humanos del señor Arnold Aldemar Orozco Díaz en el 2007. Hoy es coronel y comandante de la Policía de Zipacón (Cundinamarca).

Estafa

Los señores Héctor Palacios Palacios, mayor dela Policía, y el intendente José Élver Mosquera Córdoba son actualmente investigados por la Procuraduría General de la Nación por captación masiva y habitual de dineros públicos, concierto para delinquir, estafa agravada y falsedad en documento público.

Y continúa la cuenta de irregularidades en cabeza del comandante de Policía en Chiquinquirá (Boyacá), mayor Jorge Humberto Blanco Niño, quien en 2003 se desempeñaba como capitán y subordinado al general Santoyo era evaluador y jefe del grupo de avanzada presidencial. En diciembre de 2010 fue capturado y, acusado de integrar la nómina de “Los Paisas”, confesó los hechos.

A las denuncias hechas por el representante Iván Cepeda, se sumaron serios indicios que recaen sobre miembros del Ejército Nacional a cargo de la seguridad presidencial entre 2002 y 2010, como es el caso del ex edecán del presidente Uribe, el coronel en retiro Álvaro Diego Tamayo, llamado a juicio junto a 17 militares acusados de los “falsos positivos” de Soacha.

De esta manera queda develada una serie de ocultamientos y favorecimientos en investigaciones y ascensos de los que quedan muchos interrogantes. Uno de ellos fue el papel que jugó Álvaro Uribe en la escogencia de este personal para su seguridad.

Fuente: Semanario Voz

Modificado por última vez en Sábado, 24 Noviembre 2012 10:16

Comments  

+2 #1 Jimeno LOzano 2012-11-24 12:06
Muy buen análisis sobre dicha entidad. Con datos, nombres y conductas penales. La legitimidad de dicha unidad gubernamental santista queda por el suelo.

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